Shots de Lore #7 — Los Ozkavosh

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Habiendo traducido el diccionario de los Ozkavosh en el último shot de lore, me parece que lo más lógico es explicar quiénes son sus usuarios. Aquellos que usan ese casi ininteligible idioma de gruñidos y sonidos guturales. Pues aquí presento a los Ozkavosh, los demonios que habitan el infierno y se entienden mediante el lenguaje homónimo. Hablaré de las características generales de esta raza, de los tres demonios presentes en el juego y de cuál es la relación entre estos.

Para empezar, tenemos que saber quiénes son los tres demonios. En el juego aparecen (de momento) tres Ozkavosh: Shadow Fiend, Shadow Demon y Doom. Cada uno conoce al otro y las relaciones de poder entre ellos son, hasta cierto punto, confusas. Además, mencionaremos brevemente a otros héroes relacionados, aunque no sean demonios. El infierno no es un sitio muy bonito que digamos, eso lo sabemos todos. A ciencia cierta se sabe poco de lo que ocurre ahí, pues se mezclan a partes iguales verdad y leyenda. Sin embargo, hay cosas de las que estamos seguros.

Una de ellas es que existe una jerarquía. Hay demonios mayores y demonios menores. La Queen of Pain, dado que no parece entender el Ozkavosh, debe ser uno de ellos. Por más que ostente el título de Reina, ninguno de los demonios “mayores” reconoce su existencia, por lo que debe haber sido considerada un ente menor en el Infierno. Esta jerarquía está dictada por un sistema bastante complejo de leyes, todas escritas en el diabólico lenguaje Ozhkavosh, del cual hablábamos antes. Estas leyes no son como las de nuestro mundo. No dictan qué es lo que se debe hacer, sino lo que se puede realmente hacer.

Un ejemplo de estas leyes es el Pacto Umbrío, que impide que los demonios simplemente atraviesen un portal y aparezcan en nuestro mundo. Romper este Pacto es posible, sí, pero solo para los demonios más poderosos y, a su vez, les deja sin energía en este plano.

Físicamente, los demonios no tienen muchas cosas en común. Sí, tienen todos cuernos o algo similar (excepto Shadow Demon que, siendo justos, fue completamente destruido y vuelto a construir, proceso en el cual se pudieron haber perdido esos cuernos) y la mayoría de ellos una espina dorsal torcida, pero sus formas varían notablemente. Pueden tener o no tener piernas, pueden tener o no tener alas, pueden usar o no armas. Lo único que les une es un aspecto de pesadilla, siendo cada uno una pesadilla totalmente distinta.

No se sabe a ciencia cierta de dónde viene este demonio, el más poderoso de acuerdo a muchos. Tenemos, sin embargo, la leyenda de Lucifer, el ángel caído. Otrora una criatura de luz, se negó a arrodillarse ante su líder, por lo cual fue expulsado de su Reino y despojado de lo que tenía. Esto le pinta de cuerpo entero: un ser orgulloso, que se considera superior a todos los demás y que no soporta el ser humillado. Se le envió al Infierno a ser quemado, como castigo. Perdió sus alas, teniendo ahora meros restos de lo que un día fueron potentes extremidades, pero las llamas apenas sí le chamuscaron. De alguna forma, le dieron un poder inimaginable, un poder que usó para establecerse como el dueño del infierno.

El Shadow Fiend, Nevermore, tiene una afición un tanto rara. En vez de coleccionar piedras o sellos postales, se dedica a coleccionar almas. Si tienes la mala suerte de ser su víctima, lo más probable es que tu alma no tenga jamás descanso dentro de él. Sin embargo, y a pesar de su aspecto intimidatorio, estamos frente a uno de los demonios más débiles. No se compara ni a Doom ni a Shadow Demon en jerarquía o en poder.

En uno de sus paseos en busca de nuevas almas, sin embargo, Nevermore salió al mundo exterior. Algo que, se supone, habría de romper el Pacto Umbrío. Pero esto no importa tanto a comparación de lo que encontró en este paseo de coleccionista. Notó dentro suyo el sabor de un alma envenenada por Shadow Demon, descubriendo así su presencia en el mundo exterior y desbaratando su plan al avisarle a su Señor, Lucifer, de él. De este plan hablaremos inmediatamente.

Shadow Demon es un caso curioso entre los demonios. En una sociedad marcada fuertemente por las jerarquías, Shadow Demon es algo que ningún demonio puede darse el lujo de ser: ambicioso. Es un arribista, un oportunista. Así, cuando fue invocado por un inocente mago que desconocía su verdadero poder (siendo mucho más fuerte que Shadow Fiend y llegando a imponer sus condiciones a éste), se las arregló para fingir debilidad hasta poder dominar a todo un ejército de seres terrenales, pavimentando así su camino hacia el control de este plano de la existencia. Y todo iba de maravilla, hasta que Shadow Fiend le descubrió. Juntos Doom y Shadow Fiend, acabaron con la amenaza del ejército de Shadow Demon e incluso destruyeron su cuerpo, desplazándolo de la existencia corpórea. Lo que ahora vemos no es para nada su aspecto original, sino más bien uno reconstruido.

El único ser del Infierno lo suficientemente fuerte como para ser considerado un digno rival de Lucifer, Terrorblade dedicó su vida a romper las reglas. Porque, ya lo he dicho antes, el Infierno también tiene sus propias reglas. Y Terrorblade se dedicó a romper una tras otra día tras día. Y, bueno, fue enviado al Infierno del Infierno. Deténganse un momento y comprendan las implicaciones. El tipo era tan malo que el Infierno no era suficiente para él, tuvieron que llevarlo al Infierno del Infierno. Ahí el castigo que enfrentan los peores criminales del Infierno es contemplar eternamente la corrupción de su alma, verse a sí mismos y observar en qué se han convertido.

Sin embargo, Terrorblade disfrutó de lo que vió. Admiró su degradación y convirtió a su reflejo en su mejor arma.

Es técnicamente un Súcubo y no habla Ozkavosh. Sin embargo, cumple con todas las demás características, incluso con cierta forma de Pacto Umbrío que la obliga a ser invocada para poder manifestarse en este plano. Sin embargo, una vez lo es, se complace en torturar a quien desee, principalmente hombres.

Lion

Un demonio un tanto inocente, Lion creyó en la palabra de un congénere, quien le ofreció un poder inconmesurable a cambio de que haga una serie de “trabajos”. Cuando, después de mentir, chantajear, torturar, asesinar y extorsionar, Lion pidió su parte de poder, el demonio que le contrató simplemente desapareció. Buscando venganza, Lion le persiguió por todo el infierno, encontrándole finalmente y descuartizándolo con sus propias manos. Fue en ese momento que tuvo un instante de iluminación y comprendió que la forma de obtener el tan ansiado poder era cercenarse una mano e injertarse la mano del demonio que acababa de asesinar.

Extrañamente, funcionó. No pregunten.

Warlock aprendió un poco de Ozhkavosh, aunque no lo pronuncie muy bien, para poder dominar demonios. Y, bueno, digamos que lo logró. Tuvo suerte, o quizás más prudencia, e invocó a demonios de una casta baja. Demonios débiles y de pobre voluntad. Consiguió dominarlos y no solo tiene uno atrapado en su bastón, sino que a los otros los llama a voluntad, haciéndolos caer del cielo con una gran explosión.

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