Wang Sicong, el rockstar anónimo

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Muchas personas conocen la historia de w33 y su actitud arrogante cuando aún no era subcampeón de The International. Tantos otros el díscolo comportamiento de Kingteka en la escena latinoamericana. Habrá quien recuerde que Loda, antes de ser el osito de peluche reposado y tranquilo que conocemos por [A]lliance, era el sex symbol de la escena (con mucho más cabello, dicho sea de paso). Todas estas personas son rockstars, sí, pero hoy voy a presentarles a una más.

Wang Sicong, nacido en Dalian en 1988, es hijo del multimillonario Wang Jianlin, una de las personas más poderosas del país del chaufa. Quienes no le conozcan, pueden tirar de Google un rato o conformarse con saber que es dueño del 20% del Atlético de Madrid y su empresa, Wanda, da nombre al estadio de dicho equipo. Por si fuera poco, Jianlin se ha dado el lujo de negociar con la mismísima FIFA la posibilidad de que se juegue la China Cup, una especie de micro-Mundial a jugarse en Asia para popularizar al deporte. Con todos los millones de su padre, casi deberíamos estar agradecidos de que Sicong se haya interesado por el DotA. ¿O no?

Wang, de bata, pasándola bien con amigos. En un yate privado.

Solo para dejar en claro como vive el muchacho, su perro vive mejor que muchos de nosotros. Dos Apple Watch, siete iPhones, bolso Fendi y agua Fiji son solo algunos de los lujos que puede darse el peludo amiguito. Wang Sicong también fue tendencia hace unos años por decir que cualquier potencial novia suya tendría que tener grandes senos (aunque quizás no con palabras tan recatadas). Incluso la agencia estatal de noticias tuvo que salir, criticarlo y compararlo a Silvio Berlusconi (otro personaje… interesante, cuanto menos). Wang Sicong (quien, por cierto, no planea heredar los negocios de su padre) también tiene esa capacidad para soltar frases lapidarias que solo algunos iluminados poseen: en alguna ocasión se le escuchó declarar que no le importaba tener amigos ricos, pues nunca serían más ricos que él.

Por si alguien duda de la integridad de Sicong, ella es solo una fan

Niño mimado, peligro para el bienestar económico chino, ejemplo del cáncer que afecta a una sociedad extremadamente desigual, cada uno sacará sus propias conclusiones. Lo que respecta a Wang Sicong, él se dedica a jugar Dota 2, hablar sobre videojuegos e intentar vivir como quiere. En una interesantísima entrevista con la BBC, Sicong decía que intentar escapar del estricto sistema chino era un “suicidio político” y que “no hay manera de tener éxito fuera del sistema”. Wang Sicong, egresado del Winchester College y con estudios en Filosofía en la University College London, parece saber de lo que habla cuando habla en serio. “El estado decide lo que es mainstream y tienes que conformarte con eso. Si tus ideales no son mainstream, estás equivocado” continuó, antes de explicar por qué eran tan populares los videojuegos en China:

Todos tienen sus propias ideas, así que lo que hacen es ponerse una máscara y seguir adelante con sus vidas, con esa máscara puesta. ¿Por qué se está popularizando tanto el gaming online en China? Porque una vez que estás en uno de esos juegos puedes quitarte la máscara y decir todo lo que de verdad piensas en lugar de lo que es mainstream.

Aunque probablemente nunca llegue a ser más productivo para la sociedad que mi afición de recortar fotos de futbolistas profesionales, Wang Sicong es en sí un ícono de lo que significa ser un fuerdai, un rico de segunda generación en China. El antiguo país socialista vivió una época en la que era fácil escalar socioeconómicamente y, como tal, muchas personas accedieron a grandes cantidades de dinero sin tener el know how que normalmente tienen otras familias que llevan generaciones viviendo de manera acomodada. En este contexto se hacen comunes los hijos que no encuentran la necesidad de esforzarse pues han vivido toda su vida de manera acomodada y, más bien, se dedican a hacer lo que quieren.

No hay manera de tener éxito fuera del sistema

Y lo que quería Wang Sicong en el 2011 era tener un equipo profesional de Dota 2. Con apenas 23 años tiró dinero por el suelo, compró los dos rosters más exitosos de la escena asiática y los puso bajo la tutela de su recién creada organización invictus Gaming. Un título de International y años de dominio en la escena oriental después, creo que es solo justo que conozcamos la historia de quien hizo posible todo ello. Wang Sicong, el rockstar anónimo que, de seguro, seguirá viviendo como quiere. Si quieren verle hablando de eSports con el insight único que tiene, CCTV News le hizo una entrevista en octubre del 2016:

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