Ganar 6 Internationals como Michael Jordan

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¿Qué es lo que diferencia a los genios de las personas comunes? ¿Podemos levantarnos un día de la cama decididos a tener la magia en el cuerpo que parecen tener personas como George Best o Bobby Fischer? Algunos lo dudan, otros son más optimistas al respecto.

Yo, en lo personal, creo que un genio tiene dos características principales que le diferencian de la gente normal: talento y actitud. El talento lo podemos tener todos: cada uno tiene un set de habilidades que le pueden ser más o menos útiles. La actitud, sin embargo, nos la labramos. Se nos forma. Tener la actitud adecuada es lo que hace que algunas personas lleguen realmente lejos.

“Mi objetivo es ganar 6 Internationals como Jordan ganó 6 anillos (de la NBA) dijo SumaiL a Monster Energy en una interesantísima entrevista realizada hace apenas unos días. En un inicio quise hacer un comentario sobre partes específicas del texto (que se lee como un monólogo del ya no tan pequeño), pero el todo es realmente tan interesante y aclarador que solo pude traducirlo íntegramente:

Para ser sincero, de verdad no creo que podría regresar a mi yo más joven y darle algún tipo de consejo porque no me arrepiento de nada. Si me das la oportunidad de regresar y decir algo, no diría nada. Me diría que siga siendo el mismo. Sé tú, no otra persona. Funcionará.

¿Sabes qué? Olvida eso. Probablemente no tuitearía esas cosas sobre China, eso fue una experiencia de aprendizaje: cometes un error y aprendes. Yo aprendí de la peor manera con esa experiencia.

SumaiL y el infame “gg china ez” en uno de sus pubs en Oriente

Crecer alrededor de mis compañeros fue un importantísimo factor para mi crecimiento profesional. Aprendí a respetar el juego más, por supuesto. EG fue siempre una familia muy unida, y esa es la razón por la cual seguimos juntos. Pese a que todos piensan que Fear fue una figura “paternal” para mí, yo lo veía más como una persona a la que podría decir CUALQUIER COSA: era “insensible”, pero de una buena manera. Es la única persona que he conocido en Dota a la cual puedes decir lo que sea o hacer cualquier tipo de broma y no le importaría. Tener a alguien como él con 15 años realmente me permitió expresarme y ser quien era de verdad.

Lo mismo es conmigo ahora, puedes bromear o decir cualquier cosa y no me importará. Eso ha creado una de las mejores químicas (entre él y yo) de entre todas las que tengo con otros jugadores de Dota. Se volvió un elemento importante de nuestro éxito como equipo.

Para serte sincero, creo que buena parte de mi éxito viene de mi actitud respecto a los torneos mismos. Voy y juego todos esos torneos como cualquier otro juego de Dota que he jugado, sin importar dónde estoy. Sin importar la importancia del torneo, qué esté en juego, o contra quién estuviese jugando. Yo soy yo, y nada puede cambiar eso. No sentíamos la presión y realmente no nos importaba una mierda. Éramos quienes éramos, y ser así de despreocupados nos dio la paz mental suficiente para poder jugar tan bien a un nivel tan alto sin importar la situación. Por eso es que no regresaría ni cambiaría nada.

El bajón que viene después de la derrota es más grande que la alegría de ganar

El verdadero golpe de realidad fue  más bien una cachetada, y vino cuando empezamos a perder. El bajón que viene tras la derrota es más grande que la alegría de ganar y a nosotros nos golpeó como un montón de ladrillos. Desarrollé un odio hacia perder (no podía soportar la idea de perder) y nada me ayudó a ser un jugador mejor tanto como eso.

Cómo reaccionas a esas experiencias es lo que separa a los buenos de los mejores. Algunas personas pierden y reaccionan rindiéndose y diciendo que ya no pueden hacer nada más. Es muy diferente perder y reconocer qué hiciste mal y hacer lo mejor que puedas para corregir esos problemas. Siempre me he sentido de esa forma. El odio a perder me llevó más allá, me forzó a levantarme a mí mismo, ir al siguiente jodido torneo y arrasar con todo. Ganar nunca era algo especial, solo odiábamos perder.

Después de ganar el primer International, realmente no apreciábamos los torneos como lo que eran, y he pensado bastante sobre mi mentalidad respecto a los torneos. Por un lado, mi indiferencia hacia los torneos me ha ayudado a ser uno de los mejores en Dota. Por otro lado, el espectáculo es realmente otra cosa. No puedo explicar la magnitud de los Internationals ahora. Perder en The International 6 me hizo darme cuenta de cuán importante era, y de cuánto lo deseaba. Me culpé a mí mismo por la derrota y me molestó bastante. Yo era el jugador estrella, y tu mejor jugador no puede tener un mal juego.

Cómo reacciones a esas experiencias es lo que separa a los buenos de los mejores

Artour se nos unió poco después del international, y todos pensábamos que esta iba a ser la mejor escuadra jamás creada en el juego. Nuestras expectativas eran ganar, e incluso si no lo hicimos tan mal durante ese año, de todas formas estaba por debajo de nuestros estándares. Hubo algo de complacencia por parte de todos (excepto Artour que todavía quería su International). Todos dejaron de esforzarse, no practicábamos, y ni siquiera buscamos realmente un coach. Todos tenían su International, pero yo aún quería más. Las derrotas durante ese daño me motivaron más que cualquier victoria en mi vida.

Jordan una vez dijo “Sabes, cuando odias perder más de lo que amas ganar, dejas las excusas de lado. Una derrota no es un fracaso hasta que le asignas una excusa.” Es una de sus características más determinantes, y le ha ayudado a ser uno de los mejores. Primero, quiero ganar otro International. Luego de eso, veré en qué posición estoy conmigo mismo, y seguiré jugando. Mi objetivo es ganar seis Internationals como Jordan ganó seis anillos: en ese punto no habrá discusión.

Es la única razón que tengo para jugar Dota. Nunca he querido ser otra cosa. Estaba hambriento de estar en lo más alto, superior a todos, y ser algo más grande que alguien que “solo juega videojuegos”. Cuando deje el Dota, y mis días como profesional acaben, todo lo que quiero es ser recordado como el más grande. Quiero que la gente sepa que lo hice. Que llegué a lo más alto.

Mi objetivo es ganar seis Internationals como Jordan ganó seis anillos

Podría ser mediocre o muy talentoso en este juego, pero si no soy recordado como el mejor de todos en el juego, ¿de qué me serviría?

SumaiL puede ser un pequeño arrogante y engreído, pero hay algo que es evidente: es precisamente esta arrogancia lo que le ha permitido llegar tan lejos. Muchas personas se sientan en la comodidad de su ego y se conforman con vivir en la mediocridad. SumaiL ha preferido usarlo como combustible para llegar lo más lejos posible. ¿Lo logrará? Depende únicamente de él: ya ha demostrado innumerables veces que el talento lo tiene.

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21 años, 6 de ellos dedicados a Dota. He colaborado con artículos para ZonaDotA, DotaFox (†) y Natus Vincere y he sido editor web para GamerStudioTV. Pueden encontrarme en la mayoría de redes sociales como @pawpawDota.
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