La ilusión de estabilidad

0
189
views

Hace varios días, mientras veía a mi buen amigo Flapjackmun perder el último spot en las clasificatorias regionales a The International :'(  , me encontré con una pequeña acotación de un reconocido caster nacional respecto a cierta región del mapa: “esta es la región más estable, lo que se evidencia en que tiene las clasificatorias con más equipos invitados”. Toda la razón, pensé, pero me recordó uno de mis mayores conflictos personales: ¿es la estabilidad de un equipo (o escena) algo bueno per se?

Siempre hemos oído el discurso de que el problema de los peruanos (y latinos en general) es que son (somos) vagos, indisciplinados y que carecemos de compromiso. En el caso particular de Dota, siempre tenemos la idea de que los constantes cambios de roster en los equipos peruanos son a la vez consecuencia de su incapacidad para comprometerse con un proyecto y causa de una serie de fracasos en nuestra escena competitiva.

Esto no es necesariamente falso. Con cuidado de caer en prejuicios y clichés, creo que es posible afirmar que, como latinos y millennials, tenemos una ética de trabajo bastante… particular. Sin embargo, a veces se confunden las cosas y se cree que A. no tener un trabajo previo estable asegura tu fracaso o que B. la estabilidad asegurará tu éxito. Considero que existen diversas razones para creer que ambas son afirmaciones excesivas.

Cuando, allá por el 2017, explotaba el drama Gianoli-Kingteka-Infamous, uno de los puntos más interesantes fue la llegada de Kingteka a Infamous, con la cual estaba en desacuerdo Renato Gianoli por una razón similar a la antes dicha: había que creer en el proyecto y darle cierta estabilidad y confianza a los chicos. Me señalaba, levemente divertido, un contacto: “es gracioso cómo Renato habla de que ‘se dejó convencer’. Nadie cambia a Sword por Kingteka sin darse cuenta de que acaba de multiplicar por veinte sus chances de llegar al International.” Nótese que esta comparación tenía sentido en el 2017, no necesariamente ahora.

Si Kingteka puso como condición que vengan con él otros dos jugadores y al final terminó llegando solo Kingteka, eso significa que hubo una negociación. Y ninguna de las partes implicadas es tonta: todos sabían que ese movimiento era el que más chances les daba de llegar a The International. La estabilidad es buena, pero nada es mejor que lograr tus objetivos.

De la misma forma conversábamos sobre si era correcto, moral o positivo eso de que solo un jugador del equipo reciba un sueldo (recordemos que únicamente Timado recibía un sueldo estable en el Infamous del 2017).  Claro que lo ideal sería que todos ganen lo mismo, pero ¿quién es uno para criticar esto? Los únicos afectados son los jugadores impagos, y ellos no son tontos tampoco. Al final, el objetivo era The International. Podían aceptar la situación (injusta, claro)  e ir a The International o quedarse en una situación de equidad monetaria con un mid inferior (las opciones disponibles eran limitadas con Kotaro y LeoStyle en Elite Wolves y AtuN fuera de forma).

El caso opuesto se da también con Infamous, pero en el 2018. El equipo más estable de la región en esta temporada, el que tiene más clasificatorias ganadas, el que se ha mantenido casi intacto desde la salida de LeoStyle, ha quedado en un incómodo quinto lugar en la fase de liguillas de las clasificatorias regionales a The International 8. Por encima de ellos, SG e-sports y Torus Gaming, equipos que venían con un roster establecido y lo cambiaron de improviso (en SG cambiando a sus supports por Flee y Stan King y en Torus cambiando a Sword por Benjaz). Por encima de estos dos y con un boleto a Vancouver, paiN Gaming, equipo que pasó meses enteros compitiendo sin tener un roster completo de cinco jugadores.

Nuevamente, la estabilidad es algo positivo, pero no podemos buscarla con una gringola en la cabeza, descontextualizándola. El fin último de todo equipo de eSports en la región es ir a torneos de Valve, eso ni siquiera tendríamos que explicarlo. Por la exposición de la marca, la experiencia que ganan los jugadores y el importantísimo aspecto monetario. En una región con una infraestructura en desarrollo, los equipos no pueden darse el lujo de mantener a un equipo que no da resultados. Si después de un tiempo prudente no hay una mejora significativa, la única salida es cortar por lo sano.

El problema que tengo con el concepto de “estabilidad” es que es un concepto altamente elitista. Es fácil para Liquid, VP y Secret ser equipos “estables” cuando tienen un roster de calidad y una fórmula probada que les permite cosechar éxito tras éxito. Y, si bien es cierto que estos no son logros que se alcanzaron de un día para el otro, las organizaciones pueden respirar tranquilas y darle toda la confianza del mundo a sus equipos. Este es un lujo que no pudo darse, por ejemplo, Evil Geniuses. El equipo norteamericano tuvo que cambiar su roster a poco de iniciarse las clasificatorias abiertas y, qué decir, lograron el objetivo: clasificar a The International.

ppd señala muy bien cómo el modelo de Minors y Majors de la temporada pasada tuvo un efecto de “bola de nieve” en el cual los equipos grandes tenían prácticamente asegurada la posición al tener menos partidas que jugar y aun así tener invitaciones a los torneos prestigiosos, mientras que un equipo viniendo desde abajo tendría que probarse en una cantidad absurda de clasificatorias si quiere establecerse entre los de arriba. Para estos equipos el clasificar o no a un torneo de Valve significa bastante y, como dije ya antes, no pueden darse el lujo de seguir contando con rosters que no les dan resultados.

Valve también ha entendido, de cierta manera, que estas medidas no favorecen el crecimiento saludable de la escena. Los famosos “roster lock” que nos acompañaron por ya varios años son ahora historia, y su desaparición para la venidera temporada un claro ejemplo de este cambio en la mentalidad. Obligar a los equipos a mantenerse unidos puede dar la apariencia de mejorar la estabilidad de los mismos, pero en realidad fuerza a un roster disfuncional a mantenerse unido si quiere seguir contando para posibles invitaciones. El hecho de que ninguna clasificatoria para el presente International haya contado con más equipos invitados que slots para clasificatorias abiertas no es sino muestra clara de que el concepto de “roster lock” no se puede aplicar a la realidad que intenta legislar.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor escribe tu comentario:
Por favor introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.